viernes, 15 de julio de 2011

Campamento de verano

    Queda un día y se marchan de campamento de verano. Después de 9 años no se como voy a aguantar quince días sin los niños, me queda la pequeña. Pero las risas y enfados compartidos, el murmullo constante de vida en la casa se me aparcan quince días. A veces notas en falta algún día de tranquilidad y silencio, de los que tienen las parejas sin hijos, pero los padres que lean el blog me entienden cuando digo que eso se agradece dos días, al tercero te notas vacío.

    Después de esta triste exposición de mis estado de ánimo,¡jajaja! Os voy a hablar del campamento de verano.

    Como ya os dije, el 18 de junio en la sardiñada tuvimos una asamblea con los scouters donde nos explicaron y nos dieron un dossier con todo lo relacionado con el campamento.

    Lo primero fue informarnos sobre la situación del mismo, este año se van a Brandomés una zona de carballos con el rio Ulla al lado. Por supuesto como soy un padre quizás preocupado en exceso, pensé "cerca de un río, los míos no saben nadar bien, ¿y si llueve?" pero antes de acabar de pensarlo ya tenía las respuestas. Hay un embalse que regula el caudal del río y los monitores van a acotar una zona de poca profundidad para los chavales, aparte que nunca van a estar solos. Son una manada y si uno de la manada se mueve se mueven todos.

    Lo segundo fue informarnos de los horarios. Los lobatos se levantan a las 8:30 y no paran hasta las 23:30.
Tremendo horario que incluye las actividades y la limpieza y orden del campamento (esto me parece estupendo ¿quien los verá lavar su ropa en el río?, ¡jajaja!).

    Luego los propios niños nos contaron las actividades que iban a realizar. La manada, en la primera semana, como juego hará un viaje al Caribe donde los niños vivirán aventuras y aprenderán a vivir en la naturaleza para cumplir diversos objetivos. En la segunda semana, durante tres días, cogerán sus mochilas y se irán a hacer rutas y a vivir en un vivac. Según me contaron, a estos días de ruta los niños le tiene bastante respeto pero vuelven fascinados y parece ser que lo que no olvidarán nunca será el primer día que duermen mirando las estrellas.


    La rama de tropa en la primera semana hará competiciones por patrullas , técnicas scouts y todo girará en torno a starwars. También la segunda semana se irán de ruta donde irán realizando distintas actividades.

    La unidad esculta en la primera semana basará sus actividades en los primeros auxilios, trastornos alimenticios, construcciones... Y en la segunda semana se va  a un centro scout en Aragón, donde convivirá con otros scouts de España y participará en rutas, servicios, y deportes de aventura (rafting, escalada...).

  
    El clan Tulumanya en la primera semana la dedicarán realizar sus cabañas individuales para dormir, conocer el entorno del campamento para poder hacer servicios a la comunidad, desarrollar su programación individual, descubrir sus límites con juegos organizados por los scouters, etc. En la segunda semana se van a restaurar el monasterio de Bergondo con el fin de realizar un servicio
y acondicionar el espacio para posibles actividades scouts.


    Por supuesto, también se nos explicó lo que debían llevar los niños en la mochila (cosa tremendamente complicada) y se nos insistió en que la mochila la debían hacer ellos. Siempre la idea de los scouts es formar personas responsables.

    Se nos explicó detalladamente en qué se invertía nuestro dinero, con unas cuentas claras y precisas (comentaros que yo mando a mis tres hijos 15 días de campamento por 275 euros, algo que me parece baratísimo). Y se nos presentaron los cargos que tendrían los scouters. Aprovechando quería desearle suerte a Nunú que es la primera vez que ejerce de directora del campamento.

    Por último deciros que los padres tenemos un día para ir a visitar a los chavales al campamento, en el que parece que quedas impresionado con el despliegue que hacen los scouts, pero esto ya os lo contaré en la siguiente entrada.

    Y si queremos ser un poco partícipes en el campamento, nos podemos apuntar como cocineros durante alguna semana y vivir esa experiencia. Padres que lo han vivido lo recomiendan y, como también dijeron,  es la única ayuda  que nos piden los scouters y se merecen recibirla por el trabajo fantástico que hacen con nuestros hijos. Mi mujer y yo si arreglamos con las respectivas empresas seguramente nos apuntemos una semana para el próximo año.

miércoles, 6 de julio de 2011

Sardiñada


    Llego un poco tarde pero hace unas semanas  tuvimos la sardiñada típica del San Juan con los scouts.
Nos fuimos para el local que tienen en las afueras de Santiago, un local que cuida, limpia y decora todas y cada una de las ramas scout.


    Allí los chavales están en su casa, tanto en el sentido lúdico, ya que allí realizan actividades, juegos, etc como en el sentido de responsabilidad que tienen que adquirir para organizarse en las tareas domésticas y de mantenimiento.

    En los alrededores tienen campo de baloncesto, de fútbol y unos bosques preciosos por los que hacen unas buenas caminatas y Hathi se deja las piernas entre los toxos, jajaja.







    No penséis que los scouts son ricos, que tienen tierras, instalaciones y locales. El local se lo cede el ayuntamiento de Santiagoy el resto se lo ceden los vecinos a los scouts, con lo cual me hace pensar que algo tendrán cuando tienen la confianza de la gente. Yo pienso que esa confianza se la ganan por la participación e integración que consiguen en las zonas por donde pasan.

    Os puedo decir que los vecinos nos cedieron el local social para celebrar la asamblea donde se nos informaba sobre el campamento de verano (de esto os hablaré en otra entrada) y un terrenito delante del local para preparar la sardiñada.

    La sardiñada la organiza el comité de padres que trabajan afanosamente toda la mañana para dar primero comida a los chavales y scouters y después a los padres. Y por cierto ¡qué rico estaba todo!
        

                                                         
                                                                                                                                                                                                       
 

    Y allí comimos, tirados en el campo con una buena temperatura, una buena comida y la alegría de los chavales. Eso sí cada rama tuvo su espacio "privado" en el campo y los padres comimos solos porque no tengáis miedo que los niños ni se nos acercaban.

    Yo tengo que reconocer que soy poco participativo en conversaciones. Suelo andar a mi aire haciendo fotos, me encanta escuchar, observar y aprender de lo que me rodea. Y esa convivencia  era perfecta para ver la alegría en los juegos de los niños, oír las risas de los scouters y aprender en las conversaciones de los padres más veteranos.

    A lo que sí me animé fue al partido entre padres e hijos, en el que los scouters se dividieron entre los dos equipos para compensar la falta de veteranía de unos y la falta de pulmón de otros. Eso sí, ganamos los padres 3 a 2.

    Acabamos a media tarde y parecía que allí no había habido ninguna fiesta. Todos, padres, scouts y scouters nos pusimos a recoger y quedó todo impecable.

    Otro dato que habla a las claras de los valores scouts fue el hecho que la comida que sobró se llevó al cotolengo. Ya os lo comenté , no se escapa nada y cada acto es una lección para nuestros hijos , y en este caso también para mí.