lunes, 14 de enero de 2013

Acampada de Navidad

   Ya estamos de nuevo preparando una acampada. Los chavales pasaron de rama y ahora tienen mayores responsabilidades. La tropa conlleva despegarse un poco de los padres, supongo que es el primer paso en el que dejan de ser niños.

   Antes de hablar de la acampada, os hablo un poco de la organización en tropa. La tropa se organiza por patrullas, en este caso son seis chavales. En el grupo Chan tenemos las patrullas de hurones, búhos y castores. Cada una tiene su bordón, su lema y cada una toma sus propias decisiones. A su vez cada patrulla tiene su guía, que se puede decir que es el responsable de la patrulla, tiene su subguía, tiene su encargado de cocina, de botiquín, de material y tesorero. A Esteban y Paola les tocó ser encargado de material. Y a Sara de cocina.

    El cambiar de Rama les lleva a necesitar material nuevo. Tranquilos que es relativamente económico, lo caro a estas edades es mantenerles el ritmo de tallas en calzado y ropa. Como comienzan a utilizar mapas y hacerse sus construcciones necesitan navajas y brújulas.

    Otra responsabilidad que adquieren es el tema de las cadenas, con este tema me echo muchas risas. Las cadenas es la forma de organizarse las patrullas para las reuniones y acampadas. El guía llama al primero, el primero al segundo y así sucesivamente hasta que el último devuelve la llamada informando al guía quien va y quien no va a la reunión. Oírlos hablar por teléfono es espectacular con el tema de las cadenas, que si se saltaron a uno, que si otro no está en casa, que llaman a una de las niñas mías y resulta que es de otra patrulla...es para grabar.



   También para las acampadas funcionan distinto, es lógico ya no son niños. Ahora ellos se encargan del material y ya no pueden llevar las mochilas a tope, parte del material va en sus mochilas. Cada patrulla tiene su material, su tienda, sus sartenes, su botiquín. Es lógico por que aunque acampen juntos, luego las rutas las hacen por separado.







    En está acampada fueron a la zona de Forcarei en la provincia de Pontevedra. Es la suerte de Galicia, tires para donde tires hay monte. Las condiciones climatológicas no eran las mejores, como suele pasar en estas fechas: lluvia y algo de frío. Por supuesto a los chavales les importó bien poco estas adversidades. Por cierto estas condiciones adversas le afectan mucho a mi hijo que se perdió la acampada.


   Pero los intrépidos Scouts que ya tenían ganas de acampada después del parón, se encaminaron al local a recoger el material y hacer el primer tramo de la acampada, que es subir la cuesta de Vite cargados con mochilas y material hasta la estación de autobuses.(Para los que no conozcan Santiago, esa cuesta debe tener varios kilómetros, y si no los tiene me lo parece por lo interminable que se hace, jajaja).


    Lo primero que hace cada patrulla es buscar su sitio para montar la tienda y señalarlo.



Cada patrulla se prepara su propia comida y el tema de los menús y comprobar la cantidad de comida lo lleva mi hija Sara en la patrulla de ...

    En está primera acampada reciben las primeras nociones de uso de brújula y uso de mapa. Con vistas a organizar su primera ruta por patrullas. Para hacerlo más entretenido crearon una historia en la cual una patrulla tenía que salir al rescate de la otra.





   Al ser la primera ruta, no todo podía salir bien. Y entre saltarse puntos de paso y retrasarse bastante tiempo no fue un éxito completo, pero en eso se basa la filosofía Scout en superar los problemas, que el éxito llega al realizar el objetivo, lo que uno se propone.

 
   Respecto a esto os sugiero leer el blog del clan (tenéis el enlace al ladito) ya que Xacob relata muy bien lo que son las dificultades en el camino y el espíritu de superación Scout.

   Otra parte de la acampada fue empezar a familiarizarse con el uso de la navaja. Cortaron pita, hacían tallas ... vamos sus primeros pinitos. Eso si el regalo de Papa Noel de Sara (la navaja) le duró la primera acampada ya que lo perdió en una de las noches de acampada. Luego hablando off the record, parece ser que es lo habitual, no será la última pérdida, jajaja.
 

 
    El regreso de la acampada es el habitual caras de agotamiento, no contestar a ninguna pregunta y acostarse pronto. Eso si al día siguiente todo son historias, anécdotas y risas. Y el deseo de que llegue pronto la próxima.